¡Aprende hacks psicológicos para que tus textos vendan más! (I)

Reconozcámoslo. Comprar tiene una parte de proceso lógico y racional… y otra gran parte que no. Hay compras emocionales e impulsivas.

A mí me encantan los juegos de miniaturas (wargames) y de mesa. Y muchas de las miniaturas que acabo comprando van a parar a la vitrina por puro coleccionismo, más allá de las que estrictamente necesite para jugar.

 

Si quieres vender en internet o que contraten tus servicios, también debes apelar a esa parte “irracional” de los clientes.

Ojo, eso no quiere decir hacerlo con un mal fin, debes ofrecer de igual modo un producto de calidad y ser absolutamente honesto acerca de lo que estás ofreciendo. No hace falta que diga que estoy absolutamente en contra de estafadores y gente que te plantea «curarte el cáncer con bicarbonato»… pero por si acaso.

En esta entrada voy a enseñarte algunos trucos, hacks psicológicos, para tirar de “psicología de venta”. Lo ideal es que apliques al menos varios de ellos a los textos de tu web o que contrates a un profesional para que lo haga.

 

1. HONESTIDAD

 

Si engañas con un texto muy bueno para colar un producto o un servicio malo… lo normal es que te funcione una vez, pero no dos. Pronto comenzarás a cosechar opiniones negativas y tendrás clientes descontentos. Se acabó.

Ser honesto te servirá además para empatizar con tus compradores potenciales.

 

2. CREDIBILIDAD

 

La credibilidad de una empresa puede llegar a ser más relevante que el producto o servicio que estás vendiendo. A veces compramos marcas, ¿os suena de algo?

¿Apple? “Cof, cof…”, qué tos más tonta tengo.

 

El autor del mensaje, su precio y el canal en el que se transmite son tres aspectos fundamentales en los que todos nos fijamos a la hora de evaluar la credibilidad de aquello que compramos.

 

3. AUTORIDAD

 

Depende del canal, la persona, la imagen de marca… cuanta más autoridad tengan, más fácil será realizar una venta.

Si eres El Rubius, vas a vender con mayor sencillez un curso sobre «Cómo Triundar en Youtube», que si eres Mario Siles (que no tengo ni canal… ¡aunque soy muy fotogénico!).

 

Como base, si tienes poca autoridad, necesitas textos más largos para tus páginas de venta. Si eres una empresa referente en el sector, puedes sintetizar su contenido sin problemas.

¿Y cómo sé si tengo autoridad? A grandes rasgos puedes analizar tus visitas, si se basan en el tráfico orgánico (búsquedas en Google), tienes menos autoridad que, siguiendo con el ejemplo, un canal de Youtube conocido y con suscriptores.

 

4. SATISFACCIÓN Y GARANTÍA

A la gente, salvo el selecto grupo de deportistas de riesgo, no le gusta lanzarse al vacío.

Por lo tanto tener la capacidad de probar un producto y después tomar nuestra decisión es algo que nos ayuda mucho.

Obviamente, no siempre es posible, depende de tu producto o servicio. Pero siempre que lo sea se trata de un elemento fundamental. Por ejemplo, en caso de ofrecer cursos de formación, puedes adelantar algún bloque o parte del temario para que tu cliente perciba la calidad de su contenido y salga de dudas.

 

La garantía hay que destacarla, nada de esconderla. Y no solo destacarla… debes explicarla de forma pormenorizada. En una tienda online tampoco vas a ocupar toda la ficha del producto en eso, pero en páginas de venta (volvemos al curso anterior, por ejemplo), deberías explicarlo a conciencia.

Si tu porcentaje de devoluciones es bueno, también puedes usar ese dato.

La garantía suele situarse antes o después de la llamada a la acción para darle visibilidad.

 

5. MODAS

 

Con la Iglesia hemos topado. Las modas son importantes, nos guste más o menos.

Cuando aprovechamos ciertas corrientes, la popularidad de una temática… es más fácil de vender que si no aprovechamos esa ola. Por lo tanto, no está de más que te sumes a alguna que encaje un poco con tu temática, sin forzar…

Por ese motivo tanta gente usa en sus contenidos tangencialmente temas como series famosas, canciones, etc. Eso atrae a tu buyer persona.

 

6. LA DIFICULTAD

 

Pues sí, parece una tontería, pero hay que recalcarlo.

Si nadie entiende qué estás vendiendo… a no ser que tu comprador potencial sea físico nuclear y lo estés petando en el sector, mal asunto.

 

Cuanto más difícil sea de entender lo que vendes o tus servicios, más fricciones genera. Hay que ser pedagógico.

Si es necesario, usa fotos, videos, tutoriales, testimonios… lo que se tercie.

 

Un fallo muy común en este aspecto es referente a las tiendas online que usan una ficha “clónica” para varios productos que son parecidos, pero distintos… ¡explícame en qué se diferencian!

 

7. TIMING

 

Cuando comercializamos un producto o servicio también es importante. Si vas a comercializar calentadores de agua, lo suyo es que no lances tu negocio justo después del invierno…

Hay que aprovechar los momentos en los que “la temperatura es mayor” (temperatura en términos de lead, es decir, que el cliente está más cerca de la compra).

 

Ese cliente que tiene un dinero ahorrado y que lo puede usar en algo “más divertido”, incluso aunque a menudo sea menos práctico, por lo general no se va a poner a buscar calentadores hasta que no lo perciba como necesario.

El “hay que estar en el momento adecuado en el sitio adecuado”, es una máxima que se cumple también en el copywriting y la redacción.

 

En el próximo post tendrás a tu acceso el segundo capítulo con más hacks psicológicos…  ¡que lo disfrutes!

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